Descripción

Gaspar de Loaysa, hijo de Hernán Sánchez Loaysa de Bonilla y Juana Sánchez la Dezmera, vio la luz en nuestra villa, según consta en su testamento resguardado en las Capellanías de Jarandilla. Juventud y soltería lo impulsaron a abandonar el hogar paterno, embarcándose en la travesía hacia las Indias, como tantos otros, en búsqueda de un porvenir más próspero.

Tras vivir una serie de peripecias y aventuras, Gaspar de Loaysa arribó finalmente a Anserma, en la gobernación de Pompayán, en la región de Colombia. En este rincón lejano, donde se alza la ciudad de Sopetrán y su santuario dedicado a la Virgen, Gaspar dejó su huella. Entre los protectores de este conquistador se cuentan Don Francisco de Toledo, Virrey de Perú, y Don Fernando Álvarez de Toledo, conde de Oropesa y señor de Jarandilla, quienes posiblemente lo acompañaron en su travesía transatlántica.

El 4 de Abril de 1575 marcó la partida de este singular individuo, una fecha que trajo noticias de su destino tras largos años de silencio. Pese a los esfuerzos de sus padres por conocer su paradero, el testamento reveló la magnitud de su vida en América: minas de oro, deudores y acreedores, encomiendas, propiedades a orillas del río Cauca, cercanas al volcán Ruíz, casas, noventa esclavos negros y ganado. Un legado que incluía generosas donaciones a la Iglesia y Ermitas de Jarandilla, así como a los indígenas del valle de Cupia y múltiples caridades para huérfanos y necesitados.

La memoria de Gaspar de Loaysa perdura, y en su honor, el colegio público de Jarandilla lleva el nombre de Conquistador de Loaysa. Igualmente, la Capilla del Capitán Gaspar Loaysa, construida a finales del siglo XVI, es un rincón histórico en la Iglesia Fortaleza de Santa María de la Torre. Financiada por Gaspar Loaysa, su testamento dejó su huella en esta capilla donde deseaba ser recordado. En 1599, se concluyó su edificación. La capilla alberga un retablo perdido, pero sabemos que la Virgen de la Anunciación presidía este espacio. A lo largo de los años, ha sido testigo de cambios y transformaciones, acogiendo importantes imágenes religiosas que dan vida a su interior. La vida de Gaspar de Loaysa, tejida con hilos de intriga y coraje, se entrelaza con la historia de nuestra villa, uniendo continentes y destinos en una travesía que perdura en el tiempo.

  • Audioguía